miércoles, 30 de diciembre de 2009

PARA FIN DE AÑO


EL BRINDIS BOHEMIO

Guillermo Aguirre Fierro (Mexicano)El Paso, Texas 1915



En torno de una mesa de cantina,una noche de invierno,regocijadamente departíanseis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapabany de aquel barrio quietoiban a interrumpir el imponentey profundo silencio.
El humo de olorosos cigarillosen espirales se elevaba al cielo,simbolizando al resolverse en nada,la vida de los sueños.
Pero en todos los labios había risas, inspiración en todos los cerebros,y, repartidas en la mesa, copaspletóricas de ron, whisky o ajenjo.
Era curioso ver aquel conjunto,aquel grupo bohemio,del que brotaba la palabra chusca,la que vierte veneno,lo mismo que, melosa y delicada,la música de un verso.
A cada nueva libación, las penashallábanse más lejosdel grupo, y nueva inspiración llegabaa todos los cerebros,con el idilio roto que veníaen alas del recuerdo.
Olvidaba decir que aquella noche,aquel grupo bohemiocelebraba entre risas, libaciones,chascarrillos y versos,la agonía de un año que amargurasdejó en todos los pechos,y la llegada, consecuencia lógica,del "feliz año nuevo" . . .
Una voz varonil dijo de pronto:- las doce, compañeros;digamos el "requiescat" por el añoque ha pasado a formar entre los muertos.¡Brindemos por el año que comienza!porque nos traiga ensueños;porque no sea su equipaje un cúmulode amargos desconsuelos . . .
- Brindo, dijo otra voz, por la esperanzaque la vida nos lanza,de vencer los rigores del destino,por la esperanza, nuestra dulce amiga,que las penas mitigay convierte en vergel nuestro camino.
Brindo porque ya hubiere a mi existenciapuesto fin con violenciaesgrimiendo en mi frente mi venganza;si en mi cielo de tul limpio y divinono alumbrara mi sinouna pálida estrella: Mi esperanza.
¡Bravo!, dijeron todos, inspiradoesta noche has estadoy hablaste bueno, breve y substancioso.El turno es de Raúl; alce su copay brinde por . . . Europa,ya que su extranjerismo es delicioso . ...
Bebo y brindo, clamó el interpelado;brindo por mi pasado,que fue de luz, de amor y de alegría,y en el que hubo mujeres seductorasy frentes soñadorasque se juntaron con la frente mía. . .
Brindo por el ayer que en la amarguraque hoy cubre de negrurami corazón, esparce sus consuelostrayendo hasta mi mente las dulzurasde goces, de ternuras,de dichas, de deliquios, de desvelos.
-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mentebrote un torrentede inspiración divina y seductora,porque vibre en las cuerdas de mi lirael verso que suspira,que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas lleguen hasta las grietasformadas de metal y de granito,del corazón de la mujer ingrataque a desdenes me mata . . .¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!
Porque a su corazón llegue mi canto, porque enjuguen mi llantosus manos que me causan embelesos;porque con creces mi pasión me pague. ..¡vamos!, porque me embriaguecon el divino néctar de sus besos.
Siguió la tempestad de frases vanas,de aquellas tan humanasque hallan en todas partes acomodo,y en cada frase de entusiasmo ardiente,hubo ovación creciente,y libaciones, y reir, y todo.
Se brindó por la patria, por las flores,por los castos amoresque hacen un valladar de una ventana,y por esas pasiones voluptuosasque el fango del placer llena de rosasy hacen de la mujer la cortesana.
Sólo faltaba un brindis, el de Arturo,el del bohemio puro,de noble corazón y gran cabeza;aquel que sin ambages declaraba'que sólo ambicionabarobarle inspiración a la tristeza.
Por todos lados estrechado, alzó la copafrente a la alegre tropadesbordante de risa y de contentolos inundó en la luz de una mirada,sacudió su melena alborotaday dijo así, con inspirado acento:
-Brindo por la mujer, mas no por esaen la que halláis consuelo en la tristeza,rescoldo del placer ¡desventurados!;no por esa que os brinda sus hechizoscuando besáis sus rizosartificiosamente perfumados.
Yo no brindo por ella, compañeros,siento por esta vez no complaceros.Brindo por la mujer, pero por una,por la que me brindó sus embelesosy me envolvió en sus besos;por la mujer que me arrulló en la cuna.
Por la mujer que me enseñó de niñolo que vale el cariñoexquisito, profundo y verdadero;por la mujer que me arrulló en sus brazosy que me dió en pedazosuno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. bohemios, por la ancianaque piensa en el mañanacomo en algo muy dulce y muy deseado,porque sueña tal vez que mi destinome señala el caminopor el que volveré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida,por la que con su sangre me dió vida,y ternura y cariño;por la que fue la luz del alma mía;y lloró de alegríasintiendo mi cabeza en su corpiño.
Por esa brindo yo, dejad que llore,que en lágrimas desfloreesta pena letal que me asesina;dejad que brinde por mi madre ausente,por la que llora y sienteque mi ausencia es un fuego que calcina.
Por la anciana infeliz que sufre y lloray que del cielo imploraque vuelva yo muy pronto a estar con ella;por mi madre bohemios, que es dulzuravertida en mi amarguray en esta noche de mi vida, estrella . ..
El bohemio calló; ningún acentoprofanó el sentimientonacido del dolor y la ternura,y pareció que sobre aquel ambienteflotaba inmensamenteun poema de amor y de amargura
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